viernes, 26 de febrero de 2010

Parte 4

Era un sábado a las siete de la tarde.
En aquellos tiempos mis sábados se reducian a ocho horas de danzas. Bailaba toda música que pudiese bailar de una a cuatro y de siete a ocho. De cuatro a siete me rodeaba de un séquito de niñitas que vanían a aprender danza clásica con tutús y mediapuntas. Yo era la gran profesora.
Entre las siete y las siete y diez tenía un recreito, que me inventaba yo misma. Exactamente a las siete llamó él.

-Hola...
-Si, ¿quien habla?
-Lucas..
- Ah... ¿Qué querés?_ Todavía me hacía la dificil.
- ¡Sos tan simpatica!_ A lo cual siguó una carcajada tan contagiosa que no tardé en reirme_ ¿Ves que te hago reir? Te llamaba porque hoy tocamos con la banda, en Versus y quería que vinieses. ¿Vas a venir?
- No lo creo... Te tengo que cortar
Y corte.

Esa noche iba a salir con unos amigos a un boliche de la misma localidad del lugar donde tocaba: Temperley. Si, en realidad fue todo estratégicamente planeado por mi.
Durante esas épocas no existía esta ley que prohibe a la gente entrar despues de las dos. Entrabamos a cualquier hora a donde se nos cantaba. Ese día yo planeaba ir a bailar un rato. Y luego secuestrar al único de mis amigos que tenía coche para que me llevase al otro bar. Y así lo hice.

- ¿Me llevas a Versus Facu?_ le dije con tono de niña tierna
- Cin estas loca, pero si_ me contestó él

Yo creía que Facu era un gran amigo. Habíamos crecido juntos a pesar de unos 4 años de diferencia, y yo siempre lo había visto como un hermano mayor. Era lindo, si, pero nunca me había fijado en él. Nuestra relación según mi punto de vista era limpia como el vestido de una novia. Pero luego me dí cuenta de que él no pensaba igual.
En fin, salimos del boliche y subimos al auto. Llegamos al bar y entramos. Alli estaba tocando él.
La banda era una bandita de rock tipo canción. No me disgustó, tampoco me encantó. Tenían una onda Las pastillas del Abuelo. Lo que si me encantó fue Lucas. Tocaba el saxo y la armónica.
¡Pero Dios qué musico! Juro que hoy, despúes de haber visto muchas bandas puedo afirmar que es el mejor armoniquista de zona sur.
Terminado el show fui casi corriendo a saludarlo. Como era de imaginarse, no fui la primera en hacerlo.

Pasado el tiempo y mirando a mi alrededor me di cuenta que a muchas mujeres le gusta el estereotipo. Quizás un hombre que ve caminando por la calle y no le gusta, inmediatamente pasa a ser el amor de sus vidas con una guitarra en la mano, o actuando, o militando en un partido político. Las mujeres son asi.

En este caso, mi rival era una petisita, mas petisita que yo. Con mis 1.54 no puedo decir nada, pero juro que esta mujer era muy pequeña. Tampoco me puedo definir a mi misma como alguien hermoso ni como la simpatía en persona. Pero juro que esta chica no tenía nada de gracia, y tampoco nada de belleza. Con el tiempo sabría que se llamaba Natalia.

-Cinthya!!! Viniste_ dijo corriendo a mi_ ¿Que te pareció?
- ¡Me encantó!_ dije al tiempo que la tal Naty me miraba con cara de odio
-Ah ella es una amiga, ¿Querés tomar algo?_ me dijo al tiempo que me llevaba hacia la barra.

Mire a mi alrededor y Facundo estaba hablando con una chica, por lo cual acepté

- No, gracias, no tomo alcohol
- ¡Que bueno que viniste Cin! Estuve pensando en vos.
- ¿Que pensaste de mi?
- Que vas a ser mi novia

Ni bien terminó de decir esa frase me besó. Y esta vez no terminó ni con una cachetada ni con insultos. Esa vez recibí, lo puedo afirmar el mejor beso de mi vida.

-¡¿Que besas a mi chica?!_ gritó Facundo de atrás

Como iba a decir, la perfección no existe.

jueves, 25 de febrero de 2010

Parte 3

Ese día volví a mi casa sin ninguna de mis pertenencias, llorando y deseando nunca más ratearme en la vida. Y nuevamente tenía agendado en la memoria de mi teléfono un numero al que no pensaba llamar.
Al otro día me levanté a la mañana. A las 6. Me peiné, me vestí con el horrible uniforme que debía usar y partí hacia mi colegio, donde llevaría a cabo la rutina de todos los días: fingir que estudiaba mientras por dentro dormia.
Salía todos los días a distintos horarios. A veces a la 1, otras veces a las 2. Pero el día en cuestión salía a las 12. Como el colegio se encontraba muy cerca a la estacion, la mejor opción que yo tenía era la de tomarme el tren y recorrer esas dos estaciones que me dejaban (y me dejan) en mi amado barrio. Para ello debía caminar diariamente todo el centro de Banfield: tres cuadras.
Siendo las 12 y cuarto, emprendí ese largo camino en soledad, porque era la única que no tomaba colectivo. Caminé esas penosas cuadras y llegué a la plaza de la estacion de Banfield. Alli estaba sentado en un banquito... él.
Lo miré de lejos y lo reconocí. Nunca lo describí fisicamente, pero puedo asegurarles que era el vivo retrato del Che Guevara. Hubiese reconocido su barba a diez kilometros. Pero no estaba a diez kilometros. Estaba en la plaza de Banfield. Y como la mejor, lo esquivé y tomé el tren.

Al día siguiente, no lo encontré en la plaza... lo encontre en la esquina de mi colegio.
- ¿Que haces vos aca?_ le dije medio en broma, medio en asombro
- Es que sé que no me vas a llamar. Entonces vine a buscarte ayer y no te ví. Y preguntando llegue a tu colegio
- ¿Y para que viniste?
- Para verte... ¿Para que crees que vine?
- Me tengo q ir
- Te acompaño
- Si no me queda otra

Y me acompaño. Subimos al tren a mi manera: trepandonos por el costado de la estación. Llegamos a Lanús y me besó. Yo le corrí la cara
- ¿¿Nene vos te pensas que yo soy facil?? ¿Por qué no te buscas a una puta?
- Cin, yo no quise ofendenderte...
- Pero lo hiciste
- Vos vas a ser mi novia
- Vos estas loco

Y me fui... Ese día me recibí de histerica. Sobre todo porque minutos antes le habia dado mi numero. Y él no dudo nunca en llamarme

miércoles, 24 de febrero de 2010

Parte 2

- Hola... Lucas?_ dije yo, pensando que quizás me había dado el teléfono equivocado
- Si, ¿Quien habla?
- Cinthya, no se si te acordas de mi, la de la plaza
- ¿Y cómo no me voy a acordar de vos si hace 2 horas que nos vimos? Que bueno que llamaste... La verdad que pensé que nunca lo ibas a hacer.
- Mira la verdad que no lo iba a hacer.... Pero me robaron, todo todo.
- ¿Donde estas?

No se porque confié en él. A decir verdad nunca confiaba en nadie, ni en gente que conocía hace años. Pero en él si.
Lo esperé sentada en uno de los banquitos que hay en otra de las escasas plazas de Lanus, la "Plaza de afuera del velodromo", plaza desprovista de árboles, y en esa época, desprovista de juegos, pero con una virgen que, decían en mi colegio, cuando se juntaban a rezar los 7 de cada mes ocultaba el sol. Una de las tantas mentiras religiosas que quisieron inculcarnos a los mas de 500 alumnos.
Lo esperé 10 minutos... 20 minutos.... Cuando creí que iba a tener que pedirle a uno de los amables colectiveros que me lleve gratis a mi casita, apareció él. Traia en sus manos dos sanguches de milanesa enormes. De los mas enormes que había visto en mi vida y se sentó a mi lado
- No es el mejor regalo, pero sé que te viene bien

Comimos. Hablamos. No se porque lo sentía como un amigo de toda la vida.
Me acompaño hasta el colectivo y me estampó un beso. Recibió una cachetada. Si, fue muy de histerica.
Era obvio que no pensaba llamarlo ni nada por el estilo. él no tenía mi número y había algo que en mi mente de niña nos alejaba... la edad. Nos llevabamos 8 años.

Sin embargo a él parecía no importarle nada, y no paró hasta verme de nuevo

martes, 23 de febrero de 2010

Mi historia

Eran las 5 de la mañana. Todas las mañanas de mi adolescencia escolar, me levantaba en ese horario, con el objetivo de estar medianamente presentable. Me peinaba, me pintaba, y demás cosas que solo una mujer podria entender.
Sin embargo ese dia en cuestion decidi hacer oidos sordos a los mandatos femeninos que nos agobian, y levantarme a las 6, no plancharme el pelo y casi ni pintarme. Entonces asi, con la mejor cara de dormida y al natural, subí al micro escolar (sí, fui hasta tercero del polimodal en el micro escolar), con el objetivo totalmente estudiado: ratearme.
El micro iba a dejarme como todos los días en la puerta del colegio. De ahi iba a irme en la oscuridad hacia la esquina menos concurrida para por fin perderme por las callecitas de Banfield. En una de esas callecitas desiertas iba a cambiarme la ropa (ojo, solo iba a ponerme otra pollera y a sacarme la remera). Y me iba a tomar el 160 para llegar a mi barrio, a Lanús, donde desde las 7 de la mañana hasta la 1 de la tarde iba a ser libre. En fin, como se nota un plan realmente estudiado. Toda una hazaña para una niña de 15 años
Llegué al colegio a eso de las siete menos diez. Cumpli el plan a la perfección. Y fui a parar a la casa de una amiga. Eran las siete y diez de la mañana.
A las diez, mi pequeño cuerpo y yo tuvimos que marcharnos de alli, y aprovechando el sol de noviembre fuimos a una plaza de Lanus. La plaza Sarmiento. Y es acá donde empieza Mi Historia

Yo me senté al pie de un monumento el cual nunca tuve ni idea a quien homenajeaba. Él estaba ya sentado al pie de un mastil, el cual nunca tenia una bandera flameando pero que si contaba con los colores granates propios de la zona.
- Hola me puedo sentar acá_ dijó él señalando el espacio que estaba junto a mi
-Sí, la plaza es una zona pública
- Me llamo Lucas, todo en una banda y me gustaría dejarte un volante para que vengas, pero no tengo. Dale, vení, si venis te dedico un tema
Debo admitir que semejante monologo idiota me provocó una carcajada enorme. Y una gran ternura. A esa edad todo me causaba ternura.
M e acuerdo de haber charlado con él unos 20 minutos y de que él me ejó su número de celular.
También me acuerdo de haberlo dejado con una promesa de llamarlo, que no pensaba cumplir.

Hasta que 20 minutos después me robaran la plata, la mochila, el celular y hasta la campera, dejandome solamente con el número de teléfono de él. Y yo desesperada, llamandolo gracias al servicio de cobro revertido

jueves, 18 de febrero de 2010

Bondad

Lucio era el tipo mas maravilloso del mundo. Estudiaba, trabajaba, hacia trabajos comunitarios, ayudaba a su madre y era una gran persona. Sin embargo tenía un gran problema: era feo. Pero no solo feo, sino que era horrible: petiso, flaco, cabezón, pelado, chueco y encima tenia los dientes torcidos.

Un buen día Lucio conoció a Clara e inmediatamente se enamora de ella. La chica, unos años más joven que él, parecía perfecta: bonita, inteligente, graciosa... Una gran mujer! Sin embargo ella sólo lo veía como un gran amigo.

Durante meses compartieron risas, llantos y todo tipo de momentos. Lucio sentía por momentos que ella lo quería como algo más. Sobre todo cuando, luego de que él se encargara de lavar sus lágrimas, Clara expresó que nunca había conocido un hombre así.

Cierta noche, Clara invita a salir a Lucio, diciéndole que tiene algo especial para decirle. Lucio se arregló y salió para el bar, donde ella lo espera sentada. él la abrazó y se sentó al lado de ella.
Tomaron unos tragos, y el momento no llegaba. Animado por los tragos y la desesperación, Lucio intentó besar a Clara. Ella le propinó un golpe, y peor aún, unas palabras mortales:
"Nunca voy a estar con vos ¿No lo entendés? Sos horrible. Te queria decir que en dos semanas me voy a vivir a Rosario"

Nunca más se supo de ella.
Tampoco de él

De médicos y politólogos...

Cuando termine 2° año del polimodal (si, bastante temprano) me topé con una de esas preguntas existenciales que uno tiene necesidad de hacerse ¡¿QUE VOY A HACER DESPUES DE ESTO?!

Siendo yo una alumna de cs naturales, se me vino a la idea una idea que me encanta: medicina. Si, iba a ser medica, a curar niños y a ser una persona mas que buenita. Eso soñaba, o por lo menos es lo que decia....
Sin embargo, dentro de mi, siento que yo no estoy para curar enfermos, por mas que tenga las mejores notas en biologia, fisica y quimica y surge dentro de mi una vocacion que siempre tuve dormida: la politica.

En sintesis, el tema es que no se lo que quiero. Si empezar cs politicas o medica. Si seguir mi corazon o mi cabeza.

¡¿QUE HAGO?!

lunes, 15 de febrero de 2010

Escribir la primer entrada es como empezar a hablar con alguien... Generalmente no sabes que decir, por miedo a quedar como tonta o algo asi. Entonces muchas veces empiezan esas conversaciones forzadas del tipo:

a:- Como te llamas?
b:- me llamo fulanita
a:- y vos? (respuesta obligada por mas q te de igual)

y q seguramente siguen con estudias trabajas y esas preguntas

Bueno, siguiendo ese esquema de la vida... paso a presentarme
Mi nombre es Cin, y estreno 18 años... eso significa que este año termine el colegio y que estoy preparada para lanzarme a la vida o algo asi... En este aprendizaje, voy a dar mi visioon de las cosas (aunque nadie me lo pida)

Asi que bienvenidos a lo que es este blog!!